Preguntas frecuentes
Lo que todos preguntan, respondido antes de preguntarlo.
Si tu duda no está acá, escríbeme y la respondo. Si se repite, termina en esta página.
- ¿Necesito saber algo técnico?
- No, y la mayoría de mis clientes no sabe. Tú explicas qué quieres que pase y para quién; yo traduzco eso a decisiones técnicas y te las cuento en español, sin jerga.
- ¿Y si mi idea todavía no está clara?
- Mejor. Es el momento más barato para ordenarla. Buena parte del trabajo de la primera conversación es separar lo que de verdad necesitas de lo que creías que necesitabas.
- ¿El código es mío?
- Sí, siempre, y desde el principio. Queda en un repositorio a tu nombre. Si mañana decides seguir con otra persona, se lleva todo sin pedirme permiso.
- ¿No es riesgoso que lo construya una IA?
- Lo riesgoso es que nadie lo revise. La IA escribe rápido y también se equivoca rápido: inventa funciones que no existen, deja puertas abiertas y repite código sin darse cuenta. Yo reviso, pruebo y me hago responsable de lo que entrego.
- ¿Cuánto tarda?
- Semanas antes que meses, aunque depende del alcance. En la propuesta te doy una fecha concreta y me atengo a ella; si algo la pone en riesgo, te enteras cuando pasa y no cuando ya es tarde.
- ¿Cuánto cuesta?
- Depende del alcance, pero nunca es un misterio: recibes un precio cerrado por escrito antes de empezar. Sin horas facturadas ni sorpresas a mitad de camino.
- ¿Qué pasa si algo falla después de la entrega?
- Lo arreglo. La entrega incluye un período de soporte y después puedes seguir contando conmigo o dejarlo en manos de quien prefieras: el código queda documentado justamente para que esa puerta esté abierta.
- ¿Trabajas con empresas de otros países?
- Sí. Trabajo en remoto con clientes de América y Europa. La distancia no suele ser el problema que la gente imagina: acordamos una franja horaria que nos sirva a los dos, y el resto del avance lo ves por escrito y en demos que puedes abrir cuando quieras, sin depender de coincidir en una reunión.
¿Quedó alguna sin responder?
Escríbeme la duda tal cual la tienes en la cabeza. No hace falta que suene técnica.